Esta, debe ser la primera entrada en la que realmente hablo como persona y no solamente como pensador, donde relato lo que ocurre, no como cuento sino como anécdota. Y la verdad esto es algo completamente nuevo para mí. Inicialmente diré que no hay nada en esta vida que me aliente más a seguir adelante que mi propio deseo de ser algo más, pero no cambiandome, sino cambiando el mundo que me rodea, si cambio, entonces sabré que todo lo que he hecho ha sido en vano y no tendría sentido el que me esforzara tanto en ser quien soy.
La vida para mí nunca ha sido lo que yo esperaba, cuando inicié mis estudios a temprana edad, esperaba que todo fuera sencillo, y miraba todo con gran ternura y alegría, pasé mi primaria tratando de encontrar una nueva manera de ver el mundo, y de alguna manera lo logré, pero realmente, no fue lo que esperaba, me convertí en una persona demasiado seria, miraba toda la vida como si fuera algo que no debe cambiarse, trabajaba con mucho esfuerzo y de alguna manera tuvo su recompensa, pero también algo malo, durante esta época, prácticamente acabé con el niño tierno que alguna vez fui. No lo pude recuperar, pero no me arrepiento de ello, sigo fiel a mi filosofía, "Ninguna decisión o acción es digna de arrepentimiento, si lograste aprender algo de ello, entonces no fue en valde y debes apreciarla".
Luego pasé a la secundaria, los básicos para mí fueron realmente extrañas, cambié de tal manera que aún hoy no lo puedo creer, pasé de ser un joven muy serio, que todo lo tomaba enserio, a ser un joven realmente desinhibido, que se percataba de cualquier broma en doble sentido, cosa que antes no lograba por más esfuerzo que implicaba, hice cosas que realmente no vale la pena mencionar en este pequeño escrito, pero deben saber que todo ello tuvo sus causas y consecuencias.
Estoy ahora a unas pocas semanas de acabar mi nivel de bachillerato, y honestamente no tengo idea de lo que me pasó por la mente cuando estuve noches en vela terminando algún deber que tenía que entregar o cuando estaba ya en la clase y recordaba alguna tarea que me dejaron (me diculpo con las maestras). Ahora solo tengo algo en la mente, no puedo apresurar el tiempo, ni puedo alentarlo, él no tiene la capacidad de hacer cambiar a las personas, pero todo pasa por él y es imposible evitarlo.
Si me preguntan la razón del título, les diré que la vida no es más que caminos y que todo camino tiene su inicio y tiene su fin, y ahora ya nisiquiera sé si acaso el camino por el que voy inicia, termina o simplemente me muestra todo su esplendor al atravesarlo.