martes, 4 de septiembre de 2012

Diez cosas sobre la vida

Muchas veces me he puesto a pensar acerca de si acaso la vida es realmente lo que esperamos de ella, y han venido a mi muchos pensamientos sobre esto. Aquí les presento diez cosas dela vida que debemos tener en cuenta.

1. La vida no la pasamos esperando, la pasamos buscando.
2. Lo que nos pasa muchas veces no es lo que queremos, pero si lo que necesitamos.
3. Cuando nos encontramos con distintas personas, no nos fijamos en su futuro, sino en su pasado.
4. Cuando queremos algo, podrá no ocurrir, pero siempre nos dejará algo bueno.

5. Un error no es para arrepentirse, es para aprender.
6. Cada camino tiene un fin, pero solo nosotros podemos decidir el camino a tomar.
7. Todo acto tiene consecuencias, pero no siempre causas.
8. La vida no es peligrosa, el peligro esta en vivir.
9. Una herida no deja cicatriz, a menos que queramos que la deje.
10. No importa que tan oscura sea la noche o que tan fuerte sea la tormenta, cuando esta acaba, siempre sale el sol.

Espero que esto sea de su agrado, y que puedan dar un paso hacia adelante en sus vidas. Y no olviden que no se trata de disfrutar, sino de saber vivir.

Una carta de despedida (Sin destinatario)


Una carta es una simple manera de hablar, y la verdad, no tenía idea de que escribir antes de este momento, y me parece que lo mejor sería iniciar desde el principio.

Cuando te conocí, no tenía idea de lo que serías para mí, pero sabía que de alguna manera me ibas a marcar. Te vi cruzando la calle, te acababas de mudar cerca de mi casa, así que decidí por un momento dejar de un lado mis temores y hablarte. Eras tan bella que no tuve la más mínima idea de que decir, pero aun así me ayudaste y reíste para romper ese frío momento. 

Después de esto, te fui conociendo cada vez más hasta que de alguna manera te metiste en mi corazón, más adentro de lo que jamás nadie había llegado. Alumbraste hasta el último rincón de mi alma, llegando a ser la persona más importante de mi vida.

Ahora, me veo obligado a despedirme y a decir adiós a todo aquello que siento. Lamento tener que decirlo de esta manera, pero no quería ver tus ojos color de miel cuando me alejara, verte llorar habría sido para mí, el peor castigo que pudiera padecer mi alma.

Ten en cuenta que no espero que lo que está ocurriendo, acabe con la relación que de alguna manera hemos llegado a formar, cada uno con sus cualidades y defectos la fue fortaleciendo, pero el destino se empeñó en separarnos de tal manera que lo logró, y no he podido hacer nada al respecto. 

Perdón por no poder pararme frente a ti y decirte todo lo que ocurre, mis sentimientos siempre fueron tales, que de alguna manera, los oculte de tu mirada. Pero lograste penetrar la gran muralla que cubría mi corazón, y me dejaste entrar en el tuyo.

Está de más decir que todo lo que he escrito no es más que la verdad, y que siempre la has conocido, me alejo ahora, dejo lo que alguna vez conocí y me resigno a perder todo lo que para mí es importante. Y a pesar de la nueva etapa de mi vida a la que entro puede ser algo único, nada lo será tanto como lo que mi corazón siente por ti. Adiós.

lunes, 21 de mayo de 2012

¿Por qué amor?

En clase, discutimos acerca de la razón o las razones que llevan a una persona a enamorarse o, mejor dicho, a buscar la compañía de una persona con la que pueda compartir. A mi parecer, la razón por la que se busca a ese ser especial, es porque queremos encontrar todo aquello que nos hace falta, si nosotros no somos pacientes, queremos a alguien paciente, y por ello siempre estamos en busca de nuestro verdadero amor.

Pero, después de toda esta discusión, nos preguntaron ¿Qué estaríamos dispuestos a sacrificar, de nuestra personalidad o de nuestra vida por amor (de pareja)?

Para responder a esta pregunta, comenzaré por decir que no sé lo que es ese sentimiento realmente, aún no soy lo suficientemente maduro para sentir algo así. A mi corta edad lo único que se puede sentir es el amor juvenil, aquel que todo lo exagera y que simplemente no se puede evitar, tal y como respirar dirían.

Cada pensamiento y cada acción conllevan ciertas consecuencias, y lo único que yo estaría dispuesto a sacrificar sería lo que yo se que debo cambiar en mí, un futuro es demasiado importante como para dejarlo, una vida es demasiado corta para perderla, y honestamente lo que yo soy es demasiado importante como para abandonarlo y ser alguien que no deseo ser, si me quiere, me aceptará tal y como soy, con mis virtudes y con mis defectos, sin olvidar que puedo mejorar.

lunes, 14 de mayo de 2012

No sé si voy o vengo

Esta, debe ser la primera entrada en la que realmente hablo como persona y no solamente como pensador, donde relato lo que ocurre, no como cuento sino como anécdota. Y la verdad esto es algo completamente nuevo para mí. Inicialmente diré que no hay nada en esta vida que me aliente más a seguir adelante que mi propio deseo de ser algo más, pero no cambiandome, sino cambiando el mundo que me rodea, si cambio, entonces sabré que todo lo que he hecho ha sido en vano y no tendría sentido el que me esforzara tanto en ser quien soy.

La vida para mí nunca ha sido lo que yo esperaba, cuando inicié mis estudios a temprana edad, esperaba que todo fuera sencillo, y miraba todo con gran ternura y alegría, pasé mi primaria tratando de encontrar una nueva manera de ver el mundo, y de alguna manera lo logré, pero realmente, no fue lo que esperaba, me convertí en una persona demasiado seria, miraba toda la vida como si fuera algo que no debe cambiarse, trabajaba con mucho esfuerzo y de alguna manera tuvo su recompensa, pero también algo malo, durante esta época, prácticamente acabé con el niño tierno que alguna vez fui. No lo pude recuperar, pero no me arrepiento de ello, sigo fiel a mi filosofía, "Ninguna decisión o acción es digna de arrepentimiento, si lograste aprender algo de ello, entonces no fue en valde y debes apreciarla".

Luego pasé a la secundaria, los básicos para mí fueron realmente extrañas, cambié de tal manera que aún hoy no lo puedo creer, pasé de ser un joven muy serio, que todo lo tomaba enserio, a ser un joven realmente desinhibido, que se percataba de cualquier broma en doble sentido, cosa que antes no lograba por más esfuerzo que implicaba, hice cosas que realmente no vale la pena mencionar en este pequeño escrito, pero deben saber que todo ello tuvo sus causas y consecuencias.

Estoy ahora a unas pocas semanas de acabar mi nivel de bachillerato, y honestamente no tengo idea de lo que me pasó por la mente cuando estuve noches en vela terminando algún deber que tenía que entregar o cuando estaba ya en la clase y recordaba alguna tarea que me dejaron (me diculpo con las maestras). Ahora solo tengo algo en la mente, no puedo apresurar el tiempo, ni puedo alentarlo, él no tiene la capacidad de hacer cambiar a las personas, pero todo pasa por él y es imposible evitarlo.

Si me preguntan la razón del título, les diré que la vida no es más que caminos y que todo camino tiene su inicio y tiene su fin, y ahora ya nisiquiera sé si acaso el camino por el que voy inicia, termina o simplemente me muestra todo su esplendor al atravesarlo.

lunes, 9 de abril de 2012

Monólogo del silencio


Cuando todo el mundo calla aparezco, y dicen que nunca estoy presente. Me ubican más fácilmente en lo más profundo de cada ser. De mí no pueden escapar pues en cualquier lugar me encuentran. De las grandes ciudades hasta el abismo más profundo, estoy en todo lugar y no se han dado cuenta. Si toda persona me posee y yo soy el dueño de cada persona. Pues ninguno de mí huir puede. Tratas de acallar a la fiera, y solo yo lo consigo. Será justo castigo que vivas intrigado por tu propio destino. Pues incluso esta incógnita está oculta en mí. Soy el mejor escondite y también el más expuesto, pues todo el mundo me ve, pero cuando me nombran desaparezco. Soy como la sombra del sonido, sin él no puedo existir, pero tampoco puedo convivir con él. Si él está presente yo debo desaparecer, pero si yo me presento, ni aún su más grande poder me puede detener. No soy dominio de los hombres, como lo trata de aparentar la naturaleza, los hombres caen ante mí sin darse cuenta aún de eso. Puedo penetrar tan profundo en sus pensamientos y aún en sus corazones, que no tienen defensa ante mí. Muchos me temen porque les hablo, y mis palabras llaman a una verdad que se quisiera ocultar, que quieren enterrar para que nadie la sepa, pero aquí se encuentra su error, pues soy mal amigo, y puedo llamar a gritos sin necesidad de hablar. A través de este texto date cuenta de tu error, podrás salir corriendo y tratar de escapar, pero al final del camino yo soy el escondite donde acabarás. Me buscan pidiendo consejo, pues he aquí el mejor, no me temas pero tampoco me enfrentes, pues si esto haces, acabaras inerte. Y para que logres ver cuan grande es mi poder, apareceré cuando acabes de leer.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Los hombres son como hormigas

Nunca me sentí más insignificante que el momento en que me dí cuenta de la inmensidad del universo y de la eternidad del tiempo. Las personas pasan su vida "aprovechando" el tiempo que tienen en este mundo, y la verdad, la mayoría los desperdicia de una manera que en realidad, parece que no supieran lo que es en realidad la vida. Existen muchas formas de pensar en cuanto a lo que se debe hacer mientras se exista aquí. El punto de vista de la religión, la cual dice que el proposito del hombre en este mundo es pasar una prueba, en donde se tiene la total libertad de elegir entre lo incorrecto y lo que Dios desea que hagamos. Otra manera de ver la vida, es aquella en donde la muerte es la última frontera, y después de la cual no existe nada, y lo que hay que hacer es disfrutar sin importar los límites. Cualquiera que sea el pensamiento, no podemos negar que los hombres somos como hormigas al compararnos con la idea que se tiene de Dios o si nos ponemos a pensar en la continuidad del tiempo en el que existimos. E incluso, las hormigas son más, pues ellas pueden actuaren conjunto para lograr un gran objetivo, pero los hombres luchamos entre nosotros, dejando atrás a todas las personas que no sean aptas para continuar con sus requerimientos.

viernes, 20 de enero de 2012

La felicidad es como la cola de un gato


Al rededor de nuestra vida giran una gran cantidad de cosas malas y buenas, que son el motivo de nuestras tristezas y alegrías. Todos buscamos poder llegar a ser aquello que para nosotros es lo mejor, lo que nos dará nuestra entera felicidad. Pasamos toda una vida buscando algo, eso que no sabemos qué es y que aún así sentimos que nos llama hacia él. Podemos pasar toda nuestra vida sin encontrar esto, a pesar que esté frente a nuestros ojos. Como bien dice el título, la felicidad es como la cola de un gato, y nosotros somos como el gato que trata de alcanzarla pero que no puede hacerlo por más cerca que se encuentre de ella. Son solo momentos los que podemos atrapar este sentimiento, desafortunadamente perdemos el tiempo en otras boberías que no hacen más que apartarnos de nuestro objetivo. El camino es mejor que la llegada, y qué significa esto, que la felicidad no se encuentra en la meta que buscamos, se encuentra en el tratar de alcanzar este objetivo. Disfrutando, realizando tonterías de las cuales nos podamos reír, estas son las cosas que realmente quedan, los recuerdos, que son los únicos compañeros que no nos abandonan nunca, pues aún en la muerte ellos nos permiten vivirlos por una última ocasión. Si nos enfocamos en que la felicidad está al final, pasaremos el pequeño lapso de tiempo que pasamos en este mundo viviendo algo que no nos corresponde y de lo cual nos arrepentiremos. Quiero acabar con esta pequeña frase, "El pasado es historia, el futuro es un enigma, pero el hoy es un regalo, por eso se llama presente".