Cuando todo el mundo calla aparezco, y dicen que nunca estoy presente. Me ubican más fácilmente en lo más profundo de cada ser. De mí no pueden escapar pues en cualquier lugar me encuentran. De las grandes ciudades hasta el abismo más profundo, estoy en todo lugar y no se han dado cuenta. Si toda persona me posee y yo soy el dueño de cada persona. Pues ninguno de mí huir puede. Tratas de acallar a la fiera, y solo yo lo consigo. Será justo castigo que vivas intrigado por tu propio destino. Pues incluso esta incógnita está oculta en mí. Soy el mejor escondite y también el más expuesto, pues todo el mundo me ve, pero cuando me nombran desaparezco. Soy como la sombra del sonido, sin él no puedo existir, pero tampoco puedo convivir con él. Si él está presente yo debo desaparecer, pero si yo me presento, ni aún su más grande poder me puede detener. No soy dominio de los hombres, como lo trata de aparentar la naturaleza, los hombres caen ante mí sin darse cuenta aún de eso. Puedo penetrar tan profundo en sus pensamientos y aún en sus corazones, que no tienen defensa ante mí. Muchos me temen porque les hablo, y mis palabras llaman a una verdad que se quisiera ocultar, que quieren enterrar para que nadie la sepa, pero aquí se encuentra su error, pues soy mal amigo, y puedo llamar a gritos sin necesidad de hablar. A través de este texto date cuenta de tu error, podrás salir corriendo y tratar de escapar, pero al final del camino yo soy el escondite donde acabarás. Me buscan pidiendo consejo, pues he aquí el mejor, no me temas pero tampoco me enfrentes, pues si esto haces, acabaras inerte. Y para que logres ver cuan grande es mi poder, apareceré cuando acabes de leer.